Una instalación eléctrica no avisa de que se está quedando vieja: sigue funcionando hasta que un día deja de hacerlo. Pero sí da señales antes, y conviene saber reconocerlas.
1. No hay toma de tierra
Es la más importante. Mira un enchufe: si no tiene las dos chapitas metálicas laterales, no hay tierra. Sin ella, cuando un electrodoméstico tiene una derivación, la corriente busca salida por donde puede, y a veces esa salida eres tú.
Las viviendas anteriores a los años setenta suelen carecer de toma de tierra en toda la casa. Es motivo suficiente para revisar la instalación entera.
2. El cuadro tiene fusibles de porcelana o pocos automáticos
Si al abrir el cuadro ves fusibles de rosca, o solo dos o tres interruptores para toda la vivienda, la instalación se quedó atrás hace décadas. Un cuadro actual reparte la casa en varios circuitos independientes, de forma que un problema en la cocina no deje sin luz al resto.
3. Los enchufes se calientan
Un enchufe o un interruptor tibio al tacto no es normal. Significa que hay resistencia donde no debería haberla, casi siempre por un contacto flojo. Ese calor es el paso previo a que el plástico se deforme y, en el peor caso, arda.
Si además está oscurecido o amarilleado alrededor de los agujeros, lleva tiempo calentándose. Lo tratamos en sustitución y reparación de enchufes e interruptores.
4. Las luces parpadean al arrancar un electrodoméstico
Que la luz baje un instante al arrancar la lavadora o el aire acondicionado indica que la instalación va justa de sección o que la potencia contratada se queda corta. Puntualmente no es grave, pero si pasa a diario está avisando de que el sistema trabaja al límite.
5. El diferencial salta cada poco
Un diferencial que salta una vez al año puede ser una tormenta o un aparato puntual. Uno que salta cada pocas semanas está detectando una fuga real que se irá agravando. En instalaciones antiguas suele ser el aislamiento de los cables, que se vuelve quebradizo con los años y el calor.
6. Hay cables de dos hilos o empalmes a la vista
Cable de tela, empalmes retorcidos con cinta aislante, regletas colgando dentro de un falso techo o cables que asoman por una caja sin tapa. Todo eso es instalación hecha por acumulación a lo largo de los años, y cada añadido es un punto débil.
Qué hacer con esto
Encontrar una de estas señales no significa rehacer la casa entera. Muchas veces basta con actualizar el cuadro, añadir toma de tierra y separar circuitos, que es una intervención de un día.
Lo que no compensa es esperar. Una revisión cuesta bastante menos que reparar después de un incendio o de un susto, y en el momento en que quieras vender, alquilar o dar de alta la luz te van a pedir el boletín de todas formas.
Si reconoces dos o más de estas señales en tu vivienda, llámanos al 623 969 747 y le echamos un vistazo. Trabajamos en toda la ciudad de Badajoz.