Mucha gente vive con un diferencial que salta de vez en cuando y lo acepta como una manía de la casa. No lo es. El diferencial salta porque está detectando que parte de la corriente se está yendo por donde no debe, y esa corriente perdida puede acabar pasando por una persona.
Qué mide exactamente
El diferencial compara la corriente que entra en tu vivienda con la que sale. Si son iguales, todo va bien. Si falta corriente por el camino, significa que se está escapando a tierra, a una tubería, a la carcasa de un electrodoméstico o al suelo. Cuando esa diferencia supera los 30 miliamperios, corta.
Treinta miliamperios es muy poco. Está calibrado así justamente porque es el umbral por debajo del cual una descarga no suele ser mortal.
Cómo localizar el aparato culpable
Se hace por descarte, con paciencia:
- Baja todos los magnetotérmicos pequeños y deja subido solo el diferencial.
- Ve subiendo los magnetotérmicos de uno en uno, esperando unos segundos entre cada uno.
- Cuando el diferencial vuelva a saltar, ya sabes en qué circuito está el problema.
- Baja ese magnetotérmico, desenchufa todo lo que cuelgue de ese circuito y vuelve a subirlo.
- Ve enchufando los aparatos de uno en uno. El que lo haga saltar es el responsable.
Los sospechosos de siempre
Por experiencia, casi siempre aparece alguno de estos:
- Termo eléctrico: la resistencia se degrada con los años y empieza a fugar a través del agua. Es el número uno con diferencia.
- Lavadora y lavavajillas: humedad acumulada en el motor o en la resistencia.
- Frigorífico viejo: aislamiento del compresor deteriorado.
- Instalación exterior: enchufes de terraza o jardín después de llover.
- Cables antiguos: en casas con instalación de más de treinta años, el aislamiento se vuelve quebradizo.
Cuando salta sin que haya nada enchufado
Si con todo desenchufado sigue saltando, el problema está en el propio cableado de la vivienda o en el diferencial. Ahí ya no hay descarte que valga: hace falta un medidor de aislamiento para saber en qué tramo está la fuga.
También ocurre que el diferencial se estropee y salte sin motivo. Se comprueba fácil, pero conviene descartar antes lo demás, porque cambiarlo cuando la fuga es real solo esconde el problema.
Lo que no hay que hacer
Nunca puentees ni anules un diferencial que salta, ni sustituyas uno de 30 miliamperios por otro de sensibilidad mayor para que aguante. Es la manera más rápida de convertir una molestia en un accidente.
Tampoco pruebes a subirlo diez veces seguidas: si hay fuga, cada intento la mantiene el tiempo suficiente para que sea peligrosa.
Si has llegado al final del descarte y el diferencial sigue saltando, échale un ojo a reparación de cortocircuitos y sobrecargas, o llámanos al 623 969 747 y lo localizamos.